Nos vemos, sin fecha ni horario fijo, en algunas pantalla o sintonía radio italiana o española. Y lo mismo ocurre en medios escritos. Tengo la inmensa suerte de no depender de nadie, de no deber nada a nadie y de poder opinar libremente cuando y donde solo yo lo considere oportuno.
«Fatti non foste a viver come bruti, ma per seguir virtute e conoscenza»
«No habéis sido hechos para vivir como brutos, sino para seguir virtud y conocimiento»
Dante Alighieri, "La Divina Commedia", Inferno - canto XXVI
Mostrando entradas con la etiqueta May Castillo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta May Castillo. Mostrar todas las entradas

miércoles, 29 de junio de 2011

(96) A mi chica todoterreno le acaban de dar un premio. Es una “Mujer real”, se lo aseguro

A una de mis chicas preferidas le han dado un premio. El de “Mujer real” que otorga la revista Mía.
  No soy de los que cree mucho en premios. Siempre he pensado que los premios te los otorga la vida en el día a día. Pero algunos he aceptado, otro he visto entregar, de algunos soy corresponsable. Y tengo que admitir que el reconocimiento de una trayectoria o del trabajo bien hecho a menudo es justo y necesario.
  Decía que acaban de darle el premio “mujer real” a una de mis chicas preferidas, a la más peque, a una mujer que he visto en grande a pesar de sus dimensiones de pajarito.
  Hablo de May Castillo, enfermera en el Clínico, todoterreno en el Samur – Protección Civil del Ayuntamiento de Madrid. Generosa, preparada, volcada, hiperactiva, competente. Volcada cuando hay que paliar sufrimiento, contribuir a mantener una vida, hacer sonreír a quien la sonrisa se le ha borrado del rostro.
  Aquí, siendo un blog de periodismo, May cabe perfectamente. Porque es miembro fijo de mi equipo preferido, el que llevo al desierto para medicina general y emergencias, en “Ojo por ojo… lente por lente” y en salidas menos aparatosas. A la cabeza del dispositivo sanitario, el querido Alfonso Morán, ese médico con don de gentes que bromeando definí  el “mejor levantador de faldas nómadas”. Porque con Daniel González, con el fortachón “gigante bueno” que es Luis Sirgado, con Pablo del Brío y con otros y otras, han conformado y conforman esa medicina hasta el último extremo que llevamos en el Sahara. En el desierto geográfico al que no dibujamos fronteras, no en un rincón del desierto politizado y conflictivo.
  Nuestro único conflicto – gracias, May; gracias, Alfonso; gracias Luis; gracias, Pablo; gracias, chicos – es una guerra declarada, y muy a menudo ganada, contra el dolor y la miseria de gentes maravillosas que desde siempre son nuestros hermanos. Gracias a los amigos Doctor Fernando Prados y a ese gran logista que es Juan José Mediavilla. Gracias a este equipo entrenando en años, y a mujeres “reales” como May Castillo, esos hermanos del desierto lo son mucho, mucho más.  Son nuestra familia. Pues enhorabuena chica. Tú vales mucho, May.