Nos vemos, sin fecha ni horario fijo, en algunas pantalla o sintonía radio italiana o española. Y lo mismo ocurre en medios escritos. Tengo la inmensa suerte de no depender de nadie, de no deber nada a nadie y de poder opinar libremente cuando y donde solo yo lo considere oportuno.
«Fatti non foste a viver come bruti, ma per seguir virtute e conoscenza»
«No habéis sido hechos para vivir como brutos, sino para seguir virtud y conocimiento»
Dante Alighieri, "La Divina Commedia", Inferno - canto XXVI
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martes, 21 de enero de 2020

(271) Fitness y lugares comunes. Cena e intensa conversación con Paula Barbosa.
Fitness e luoghi comuni. Cena e intensa conversazione con Paula Barbosa.



«Barba non facit philosophum»
(Plutarco, Diso. conviv. 7, 6, 3).




Llevaba tiempo sin frecuentar estas páginas. Siempre he sido irregular y he aparecido aquí casi como un Guadiana, porque las he utilizado para relatar y comentar curiosidades, reflexiones, experiencias y más. Sobre todo lo que no suele acabar en los medios tradicionales y al que tengo que dar una salida alternativa si me interesa y me apetece comunicarlo. 

Pues hoy retomo el contacto para un breve apunte de esos que me gusta dejar escritos porque, como se suele decir, rectificar es de sabios. Rectificar o aclarar algo que estaba en mi caótico cajón de sastre de la cosas no profundizadas. Y hoy la cosa va de fitness, una disciplina que me es ajena tanto como lo es la abismal distancia entre mis características estructurales y morfológicas y las de quienes, con mucho tesón y sacrificio, esculpen y tonifican cada centímetro de su cuerpo. Por la vía sana y honesta, sin "ayudas" ilícitas ni trampas de las muchas disponibles y de una variada como peligrosa
naturaleza. 

A diferencia del culturismo, una disciplina que privilegia el volumen hasta dimensiones discutibles, el fitness apunta al máximo equilibrio entre el tamaño, el peso, la estética y la funcionalidad del cuerpo. Y cuando se practica con "grano salis" – y sigo con el latín – se puede decir que es una forma armónica de tener como objetivo "mens sana in corpore sano".
Repito: cuando se practica de manera inteligente y responsable. Y es de esto, además de muchos más argumentos, que he tenido el placer de disertar varias horas con Paula Barbosa, "número dos" internacional en su disciplina. Una mujer que se ha revelado rigurosa, con ideas y objetivos claros, muy disciplinada y con un gran sentido de la responsabilidad aderezado por un amplio sentido común en muchas más materias.

«Ivo es un gran apoyo. Él pone la calma y los consejos», «Mi objetivo es estar satisfecha de lo que hago y si es posible que se me reconozca». No comprende y se rebela «a las injusticias, a los favoritismos, a los logros conseguidos por intereses o con artimañas». «Hay que perdonar, aunque cueste. No me han tratado bien, pero ni guardo rencor ni busco revancha». Es este un pequeño abanico de muchas de las afirmaciones de Paula que han aderezado una noche muy intensa (con un sabroso bacalhau à brás, por supuesto) en un marco al que vuelvo en cuanto pueda: la ribera del Douro, en Porto, la ciudad de Paula y el lugar donde están las grandes bodegas y los muelles desde donde zarpaban los barcos con el apreciado néctar. 

Ivo es Ivo Sousa, diseñador 3D en el sector sanitario, pero sobre todo marido, entrenador, consejero, amigo y consuelo de Paula, con quien se casó hace años en una pequeña iglesia con sólo una decena de invitados porque, explica Paula, «queríamos lo esencial, lo que de verdad tenía un significado, nada de apariencias». Y subraya Ivo: «Fue un día muy importante para nosotros». Asiste y participa a la cena y a la conversación, sobre todo porque él la ha propiciado, el amigo Alfonso Morán, médico de emergencias, asesor sanitario en el mundo del fitness y mi compañero de décadas en muchas aventuras de todo tipo, desde las sanitarias a las de "mi" desierto con "mis" nómadas.

No voy a detallar mucho más un encuentro y una larga y sabrosa cena que ha mantenido una notable intensidad de las conversaciones. Algunas frases de Paula que he citado antes son muy reveladoras de lo que piensa y de como actúa. Que es lo que tenía que reflejar junto a mi reconsideración de un mundo que desconocía. Claro, se trata de una persona, pero el solo hecho de que haya cabida para una personalidad así significa que la visión preconcebida, desde la ignorancia, era errónea y de eso quiero dejar constancia. 

He tenido el gran placer de escuchar, aprender, debatir, profundizar. Y me he encontrado con una joven deportista, y un matrimonio que es equipo, con muchos principios y valores firmes, además de la dura disciplina que Paula sigue a rajatabla. Cenando, he sentido la necesidad de disculparme más de una vez viéndo a Paula pasar de la mayoría de las viandas. Y me ha confesado que le cuesta observar y ayunar mientras comemos. Pero «no puedo alterar ni mi dieta ni mi calendario. Los objetivos necesitan esfuerzos. Si quieres conseguir algo te lo tienes que trabajar seriamente, no puedes claudicar ni hacerte concesiones que luego pagarías. Sería engañarte a ti misma y al final se verían las consecuencias». 

Un placer haberos conocido, Paula e Ivo.


sábado, 20 de agosto de 2016

(259) La tragedia del Spanair JK5022 desde el Sahara
La tragedia dello Spanair JK5022 dal Sahara

En medio siglo de periodismo he visto y vivido de todo, y los horrores ya no los cuento. Pero esa tragedia nunca la olvidaré. Por muchos motivos. Uno de ellos, la singularidad del lugar desde donde viví en estricto directo y en primera línea sus primeros momentos sucesivos.

Con el amigo Dr. Alfonso Morán, médico de emergencias del SAMUR-PC y compañero de muchas aventuras solidarias, estábamos atrapados en unas arenas movedizas del Sahara a unos cincuenta grados de temperatura. Una situación no desesperada, pero algo peliaguda aunque no inédita.

Cuando salimos del apuro, muy cansados, Alfonso abrió el teléfono SAT y conectamos con Madrid. A los pocos minutos alguien abrió el audio de un vehículo de emergencias que corría por las pistas de Barajas hacia las columnas de humos, en medio de las cuales se entreveían las siluetas de personas que corrían. Quien conducía iba relatando, con voz concitada, lo que observaba, hasta llegar al escenario y arremangarse para participar en las operaciones de socorro.

Escuchamos así, desde el desierto, los primeros angustiosos momentos de la intervención de los equipos de emergencias en una de las mayores catástrofes aéreas españolas. Eran las 14:55 del 20 agosto 2008 y habían pasado pocos minutos desde la tragedia del vuelo Spanair JK5022, que segó la vida de 154 personas sembrando el dolor en decenas y decenas de familias.
 
Hoy, en el aniversario de la tragedia, sólo quiero dejar un recuerdo de las víctimas y dar un abrazo a todos quienes han sentido el dolor en sus propias carnes, en el alma.
Descansen en paz.
 

miércoles, 29 de junio de 2011

(96) A mi chica todoterreno le acaban de dar un premio. Es una “Mujer real”, se lo aseguro

A una de mis chicas preferidas le han dado un premio. El de “Mujer real” que otorga la revista Mía.
  No soy de los que cree mucho en premios. Siempre he pensado que los premios te los otorga la vida en el día a día. Pero algunos he aceptado, otro he visto entregar, de algunos soy corresponsable. Y tengo que admitir que el reconocimiento de una trayectoria o del trabajo bien hecho a menudo es justo y necesario.
  Decía que acaban de darle el premio “mujer real” a una de mis chicas preferidas, a la más peque, a una mujer que he visto en grande a pesar de sus dimensiones de pajarito.
  Hablo de May Castillo, enfermera en el Clínico, todoterreno en el Samur – Protección Civil del Ayuntamiento de Madrid. Generosa, preparada, volcada, hiperactiva, competente. Volcada cuando hay que paliar sufrimiento, contribuir a mantener una vida, hacer sonreír a quien la sonrisa se le ha borrado del rostro.
  Aquí, siendo un blog de periodismo, May cabe perfectamente. Porque es miembro fijo de mi equipo preferido, el que llevo al desierto para medicina general y emergencias, en “Ojo por ojo… lente por lente” y en salidas menos aparatosas. A la cabeza del dispositivo sanitario, el querido Alfonso Morán, ese médico con don de gentes que bromeando definí  el “mejor levantador de faldas nómadas”. Porque con Daniel González, con el fortachón “gigante bueno” que es Luis Sirgado, con Pablo del Brío y con otros y otras, han conformado y conforman esa medicina hasta el último extremo que llevamos en el Sahara. En el desierto geográfico al que no dibujamos fronteras, no en un rincón del desierto politizado y conflictivo.
  Nuestro único conflicto – gracias, May; gracias, Alfonso; gracias Luis; gracias, Pablo; gracias, chicos – es una guerra declarada, y muy a menudo ganada, contra el dolor y la miseria de gentes maravillosas que desde siempre son nuestros hermanos. Gracias a los amigos Doctor Fernando Prados y a ese gran logista que es Juan José Mediavilla. Gracias a este equipo entrenando en años, y a mujeres “reales” como May Castillo, esos hermanos del desierto lo son mucho, mucho más.  Son nuestra familia. Pues enhorabuena chica. Tú vales mucho, May.