Hace unos cuantos años decidí que, salvo en determinados ambientes y en
contadas y comprobadas compañías, nunca más hubiese debatido, en España, sobre
una media docena de argumentos. Fue una rendición ante la evidencia. La
comprobación de que el “pensamiento único”, y el “ningún pensamiento”, habían
ganado terreno de manera apabullante a la capacidad de diálogo, al respeto de
las opiniones ajenas y a las diferentes -y a veces diametralmente opuestas- visiones
de la vida.
Seguro que habrá quien objete y
dirá que estoy exagerando. Y seguro que muchos lo dirán creyendo en lo que
dicen. También eso lo he constatado: está muy extendido el ámbito de los tabúes
y de las imposiciones ideológicas, hasta tal punto que la discrepancia, la
defensa de posiciones diametralmente opuestas -casi de trinchera- o muy
alejadas, todo lo que sea no seguir el santo y seña del “es así, porque sí”, es
casi heroico.
No, no es necesario enumerar. No
voy a entrar en el detalle de temas, argumentos, posiciones e ideas.
Sencillamente, llevo mucho tiempo constatando que lo mismo que aquí conlleva
muchas dificultades, en cuanto cruzas el Pirineo, o te reúnes con amigos
extranjeros, no importa su procedencia, todo se hace más fácil y en la
confrontación de ideas pueden convivir opiniones tan alejadas como el Himalaya
del Mato Grosso o los pingüinos de la víbora cornuda.
Están ganando la batalla, todas las
batallas y la misma guerra, los que con hábil estrategia de lavado de cerebro
han hecho asumir a una parte importante de la sociedad que lo moderno, lo
progre, lo avanzado y el “no va más” es pensar como parte del rebaño. Y el
ostracismo para quien no quiera comulgar con ruedas de molino.
¿Que soy poco claro? ¡Claro! He
comenzado apuntando que algunos argumentos no se me ocurre debatirlos aquí, ni
tan siquiera enunciarlos. Para ello tengo otros medios, otros países y otras
lenguas en las que es tan posible como normal y aceptado ¿Que soy críptico? Pues
sí. Y permítanme que siga siéndolo con estas parrafadas encriptadas. Un seguro
refugio para expresarse sin que te salten encima porque no piensas como el
rebaño.
A+mEDRozeuNBwZ2w/udL7VPdQI8j6OLaP2NGO8w+6mDQE39K5yhTMHMgWVtwaBaVBx4T1R4jHYOX5Kgf/mQlRA0KSl/
+6K3BmjEkry6tAD6zmvZz6GuCk1xMYPjYz3KqCtk6ZkWUGsYwMg04xh3ggIdmby0LCH3QPkGZ8WwdstBprPe56/yX7S4my3Rn/xXa0xmu986eLrvvy4KxFht1M3N28/3/C2KmX2fMp0thhBJVSeS24SlCgDa3bihyqePx0JPV8o52Ir7/Cc3o2r55zaLg
vSlFILoOpw6huVb7rZMbp4dsurh2k6mOYyaIdysK4avCRBAPQrBsUV8tCxFksIKe3PYxi70g/JH22ZxxzgGH1+
+oXtO8Wom9VBB4GkzBzX0KOhYi6jTPHUzK4J4SrjyxSnTOV9xZ4aPzqaC5qtuJo1d7MgV0044s3heSc0aIc5qDfwhPRSnrvFh53/GUcvt12rR3nKhOuNbxFkZVKPrfX0haueb9CqnjdSsUn7Uv3dkQlCNY20eMg72XwtNYdD/i7hKCZshENgIksyob8ch
s+zTGMILmAX7bCVMIm05Lh8Ejcz9+4xKVTZYXQpa9Od/x4Q5Mt0WRRVC2iTr8OVak4HcZvPw73uRnxtGi0PwnFvpWSIixnEKhwkImJZ7Xy05np7DUO53rimPbWMsaWiTqVRNazIU40UGLYL/kGzuRaB8UFm7LZ/V/xjWez1xhhUhAU1rtjHOao/JH5uTRC
rz/3nlqSOGvtUw+Zw2ixOg5YNB2cpeg0F+jngkAugjrasduTuqOlv35wKXiwNJpS8CDlEAnGmLIePU3SE9NyH/t+IYX6ShCZq8yPFTaDtlHhNaHPYqPnmJ7ZserH3s13g
+N2aG4vP9fHKx5B9AYBN3j2udfBIyaNf9SrVFfHcwiUMmQsYMfpY02cwTRb4y8KqXtr9U65+XNhLleMQ6YDoV+afL+NYgixHAeTciQoJORimn76D6IUWriHpzzxHv1fmHvctj8bhghFcjNklneG
+sHu2HAxpiTAR1+7reSgtGkAsoWoYRxpvrRrYF015B3Qrq1drsfVCGhPLSb1jK1O9yTwdgriWoFrvrILs4liXCw8PbZpgC1NJY9oQWLIr55oeZIQAkgbzxp8yr9pLwXyARYa1O6Y1lgPcIMx+WypBRQuafoox7aU+Qt40D1DRJ7qvX7d+
+IBPee9jdJDiil8Pp2ZwVc8YhgPq0ek//OYUU4W/J7IX+3vB/3Bxk1P5fFy8SGWJcGm2k7alMHiwAy2dVbigQihvMysXZSECfKJknAwZJf3jKuWYzW2tciM7KDAeHeKAIvl8yZd74UuCy+FLf9MYI7R/s3VIcsHiONOXzckPd0DvfzQ+iA
+S7M3gGDs92Sc6MczMEsGt98evEm3paLsKERoI/sYnr7C1xXYJj/9xsOAN0kUFZTrNxjZo5OSN7nCn/duLcNK7OTWDRJ2IYftCO/91m3m+qJptXFw4qvpFUuD8/K64RlN2ipfZSYHBjLcmANHEra
+3Q9bw/X99ofTp9d1ZR1JPBisYplG21iIA4h9imtvAxhO0Ym5T7M5srrtYvG86KxKm2rlUWuyN5Cn6VknjjhWN3xwiOFI7yMSD4njmOa6fbZ
Texto encriptado en Ron's Code
2 (RC2) - Key: OSA123456789 y IV: 987654321OSA