Nos vemos, sin fecha ni horario fijo, en algunas pantalla o sintonía radio italiana o española. Y lo mismo ocurre en medios escritos. Tengo la inmensa suerte de no depender de nadie, de no deber nada a nadie y de poder opinar libremente cuando y donde solo yo lo considere oportuno.
«Fatti non foste a viver come bruti, ma per seguir virtute e conoscenza»
«No habéis sido hechos para vivir como brutos, sino para seguir virtud y conocimiento»
Dante Alighieri, "La Divina Commedia", Inferno - canto XXVI
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domingo, 27 de febrero de 2011

(48) Últimos bailes para un dictador
Ultimi balli per un dittatore

Por lo que parece, el despiadado dictador libio está acorralado y es sólo cuestión de horas, de días a lo sumo, para que – ¡Inch’Allah! – el pueblo libio pueda intentar la senda de la participación en la decisiones que conciernen sus propias vidas.
  Mientras tanto, toda munición es válida. Hasta el apoyo con la guerra psicológica a golpes de humor. He aquí un ejemplo que está haciendo furor en la Red, gran protagonista de esta ola que está intentando cambiar el rostro y la historia del Norte de África y de Oriente Medio.
  El montaje de este “Zenga Zenga” (Callejón por callejón) es Noy Alooshe, joven israelí de origen tunecino, que con la propias palabras de uno de los últimos delirantes discursos de Gadafi ha querido ridiculizar al “monstruo” y llevar una sonrisa entre los sublevados. Todo a partir de la amenaza del déspota: "Buscadlos edificio por edificio, casa por casa, calle por calle...".
  También esta es comunicación.



A quanto pare, lo spietato dittatore libico è alle strette ed è solo questione di ore o di giorni affinché – Inch’Allah! – il popolo possa tentare d’intraprendere il cammino verso la partecipazione alle decisioni che riguardano la sua esistenza.
  Nel frattempo, tutte le munizioni sono buone. Perfino il sostegno con la guerra psicologica a colpi di umore. Ecco un esempio che sta facendo furore nella Rete, grande protagonista di quest’ondata che sta cercando di cambiare il volto e la storia dell’Africa settentrionale e del Medio Oriente.
  Il montaggio di questo “Zenga Zenga” (Vicolo per vicolo) è di Noy Alooshe, giovane israeliano originario di Tunisi che con parole tratte da uno degli ultimi deliranti discorsi di Gheddafi, ha voluto ridicolizzare il “mostro” e portare un sorriso dissacratore tra i sollevati. Tutto a partire dalla minaccia del despota: "Cercateli edificio per edifico, casa per casa, strada per strada...".
  Anche questa è comunicazione.

Y para quienes entienden el árabe, aquí va otro vídeo.
E per chi capisce l'arabo, ecco un altro video.



martes, 22 de febrero de 2011

(47) En la otra orilla del Mediterráneo se matan y aquí damos asco
Sulla sponda opposta del Mediterraneo si uccidono e qui facciamo schifo

¡Alucinante!
  Leo los periódicos, escucho o asisto a debates radiofónicos y televisivos, aquí y allá.
  El norte de África y Oriente Medio arden y políticos y periodistas hablan más del riesgo islamista, de las posibles masivas inmigraciones clandestinas, del desabastecimiento de petróleo y de gas, de la pérdida de suculentos negocios y puestos de trabajo.
  El anhelo de libertad de los pueblos, los sangrientos coletazos de los dictadores y las masacres, la sangre vertida, todo eso se liquida con prudentes llamadas a la contención, sin apuntar al sátrapa de turno. Y punto.
  Los temores pueden ser comprensibles, pero hay prioridades irrenunciables.
  Pues viendo y escuchando, entran ganas de dimitir. Dimitir de Europa, de Occidente, de esta hipócrita nuestra sociedad que comienza a dar asco.

Allucinante!
  Leggo i giornali, ascolto e assisto a dibattiti radiofonici e televisivi, qua e là.
  L’Africa Settentrionale e il Medio Oriente ardono e politici e giornalisti parlano più del rischio islamista, delle possibili massicce immigrazioni clandestine, dei rischi per le forniture di petrolio e gas, della perdita di succulenti affari e posti di lavoro.
  L’anelo di libertà dei popoli, i sanguinari colpi di coda de dittatori e i massacri, il sangue versato, tutto ciò si liquida con prudenti richiami alla contenzione, senza puntare il dito verso il despota di turno. E punto.
  I timori possono anche essere comprensibili, ma ci sono priorità irrinunciabili.
  Beh, a vedere e ad ascoltare si ha voglia di dimettersi. Dimettersi dall’Europa, dall’Occidente, da questa nostra ipocrita società che comincia a fare schifo.