Nos vemos, sin fecha ni horario fijo, en algunas pantalla o sintonía radio italiana o española. Y lo mismo ocurre en medios escritos. Tengo la inmensa suerte de no depender de nadie, de no deber nada a nadie y de poder opinar libremente cuando y donde solo yo lo considere oportuno.
«Fatti non foste a viver come bruti, ma per seguir virtute e conoscenza»
«No habéis sido hechos para vivir como brutos, sino para seguir virtud y conocimiento»
Dante Alighieri, "La Divina Commedia", Inferno - canto XXVI

martes, 21 de abril de 2026

(282) LA TORRE DE ARGANDA

Apuntes a vuelapluma sobre el Telégrafo Óptico Español, una aventura tecnológica corta que sin embargo funcionó bastante bien hasta la llegada del Telégrafo Eléctrico.

Este es un mini-docu sin más pretensiones que la divulgación de una red de comunicación cuyos vestigios, aunque a menudo en pésimas condiciones, corren por la geografía española. 

Muchos, como la Torre Óptica de Arganda del Rey, en la Comunidad de Madrid, son fácilmente accesibles y se pueden visitar. Además, la Torre de Arganda ha sido la primera en ser restaurada, en exterior e interior. 

 

Aquí la edición original: 

 


 

 

Y la versión en italiano: 

 



miércoles, 12 de julio de 2023

(281) GRANITOS DE REMLA
Mi gran familia nómada del Sahara

 Mi último libro. Apuntes a vuelapluma sobre más de cuatro décadas de vagabundeo en esa inmensidad que es el desierto. 

 



El SAHARA en 64 ilustraciones, que contienen 244 fotografías, y una serie de apuntes, recuerdos, consejos, historia, personas, lugares, costumbres, gastronomía, peligros y riesgos, reflexiones, sugerencias y aventuras, fruto de más de cuatro décadas por landas desérticas.
Lo esencial para que el lector pueda satisfacer curiosidades, tomar nota de sugerencias y, si se anima y con todas las precauciones y límites prudenciales, decida llegar a una aproximación, no turística, a esa fantástica inmensidad.
Es una evocación a vuelapluma, con un lenguaje coloquial, de las experiencias acumuladas en muchas aventuras y viajes, solitarios o en grupo, conviviendo con esos fantásticos nómadas que habitan en "la nada" abrasada por el sol.

☞ Para el escritor Javier Moro «Josto Maffeo es hijo de las montañas, pero tira al desierto. La grandiosidad de los Alpes y la inmensidad del Sahara tienen más en común de lo que parece...
El suyo es un viaje hacia lo autentico, en el que se funde con sus habitantes, con su cultura. Se hace amigo, casi pariente, les cura, organiza viajes con médicos, el mismo es un médico en el alma
».

☞ Para la periodista Pepa Fernández, Josto Maffeo «se convirtió en un targui más. Un culo de mal asiento. Un hombre del desierto también fuera de él. Siempre pensando en volver para ser útil». 



Disponible en todas las librerías AMAZON.

Aquí Granitos de remla

 

 

miércoles, 2 de noviembre de 2022

(280) Grazie, mamma. Grazie, babbo.
Gracias, mamá. Gracias, papá.

Añoranza y  remordimiento. Los dos sentimientos que embargan cada que vez que nos acordamos de no haber dicho en su momento, cuando era posible, muchas cosas que les digo hoy a mi madre y a mi padre. Aunque ya no estén. Porque en realidad siguen y seguirán estando. 

 

Mi padre y mi madre. En aquellos tiempos (eran jóvenes)
había fotógrafos que eran muy habilidosos con las tijeras
y realizaban en el acto siluetas asi. Mirando y cortando
2 de Noviembre. Es el día de los Difuntos, aunque por costumbre y comodidad se suele visitar los cementerios el día anterior. Pues hoy, por una curiosa carambola de pensamientos, provocados por unas palabras escuchadas, me acordé de la que en su momento fue una mera anécdota y tiempo después me percaté de que era un enésimo gran regalo de mis padres. Un regalo que sigo teniendo, intacto, limpio, cuidado y con la misma  vigencia que tuvo entonces. O más. 

 Se llamaba Christian. Joven, tenía el doble de mi edad cuando yo era poco más que un adolescente. A costa de muchos sacrificios y peripecias consiguió graduarse, hacer su MIR y acabar, por una  sustitución, como nuestro médico de familia. Al final, se quedó en esa plaza y nosotros lo elegimos como nuestro médico de confianza. Por su seriedad, preparación, afabilidad, simpatía y ausencia de prisas en sus consultas. Para hacerlo breve, diré que con el tiempo llegó a ser un amigo de familia, más que nuestro médico. Y yo era quien, curioso como en toda mi vida, más charlaba con él, atormentándolo con una pregunta tras otra. 

Mi padre tenía un amigo, el profesor Bria-Berter, que dirigía unas clínicas a pocos kilómetros de casa. Gran conversador, era otro a quien yo atormentaba con mi curiosidad y que, además, me permitió varias veces ver con mis ojos intervenciones y análisis de laboratorios como también el proceso a través del cual llegaba a diagnosticar la patología de un paciente. Hoy sospecho que mi pasión por la medicina, sobre todo la de urgencias y emergencias, y mis “pinitos” en zonas de un continente donde la sanidad no llega, tienen origen en esos años juveniles.

Bien, ya tenemos a los dos protagonistas de mi recuerdo, dos profesionales de edades muy alejadas y que entre ellos no se conocían. Algo que el prof. Bria-Berter quiso subsanar al escuchar todo lo bueno que le decíamos de Christian. Creo recordar que nos pidió que facilitáramos un encuentro porque quería ofrecerle algo en el ámbito profesional. Y yo fui el encargado de hacer que se conocieran.

Cafetería confitería Platti, en Torino.
Un vistazo de cada uno a su propia agenda hizo ver que dos días a la semana ambos pasaban por el centro de Torino, no lejos de Porta Nuova, la gran estación ferroviaria de cabecera de la “capital de los Alpes”. Hablé con los dos, hice a cada uno una somera descripción del otro y fijé día, hora y lugar: "Platti", una de las varias históricas y bellas “caffetterie” de la ciudad, con su barroco piemontés y sus sabores y aromas que llevo siempre conmigo. Además, porque era la principal de las cafeterías que frecuentaba con mi grupo de amigos. 

Pasaron unas semanas y el profesor vino a almorzar a casa. Dábamos todos por realizado el encuentro entre los dos médicos, sin más, hasta que... dirigiéndose a mí, Bria-Berter me espetó: “Ma non potevi dirmi que Christian era negro?”.
Mis padres y yo nos quedamos un momento perplejos. Y el profesor nos explicó que en cafetería había mucha gente, que cuatro o cinco hombres tenían rasgos correspondientes a mi descripción, pero si le hubiese dicho que Christian era negro habría sido todo más fácil y rápido. 

Pues no, no había caído en ese “detalle”. Y con el tiempo coloqué ese episodio en su justo lugar: el de los agradecimientos a mis padres, que me educaron considerando las diferencias meras anécdotas de la naturaleza. Características que no alteran ni un milímetro la dignidad y el valor de un ser humano y que a lo largo de mi vida he ido consolidando como profundo covencimiento. 

Hoy, día de los difuntos, en un mundo con la xenofobia y el racismo espantosamente difusos en la sociedad, explícitos o silentes, y también negados, sólo puedo añadir un “Grazie, mamma. Grazie, babbo”. 🙏


sábado, 22 de octubre de 2022

(279) Con la venia de Cervantes

DRAE "aggiornato"

Un "divertissement" sin ganas de incordiar.

2ª Edición 

Ocurrencias y aportaciones semiserias a la lengua del autor del Quijote.

Un juego, manipulando palabras en español para forzar otro significado y robar una sonrisa sin dejar de pensar. Es una recopilación de apuntes tomados entre un café y otro. Pues se trata de un trabajo "in progress" y crecerá con el tiempo. Lo dicho: un "divertissement" sin pretensiones filológicas ni mucho menos económicas. Y lo que pueda salir, poco o mucho, irá a obras sociales de Cáritas española. Junto con las sonrisas de los lectores. 

 Disponible ebook en librería online ➧  DRAE"aggiornato" 2ª ed.

jueves, 9 de diciembre de 2021

(278) Una vida, un corresponsal y un desierto (y otras vivencias)
Una vita, un corrispondente e un deserto (ed altro vissuto)

En los últimos tiempos, suelo rechazarlas. Pero conociendo la solvencia y profesionalidad de la Fundación "Aprender Juntos", con El País y BBVA, me dejé convencer y concedí esta entrevista, volcada sobre todo en mis "movidas" por los desiertos. Pero también con reflexiones sobre las maneras de viajar, la aproximación a las personas, algo sobre nuestra profesión y en síntesis, como diría Fellini, un poco de "Amarcord" (Me acuerdo...). 

Aquí tienen dos versiones. La síntesis de unos seis minutos y la versión completa de tres cuartos de hora. 

No quiero dejar pasar la ocasión sin agradecer a Romina Peñate, que lo ha coordinado, y a todo el equipo de estudio, la profesionalidad y amabilidad desplegadas.  

 
 Aquí tienen un extracto: 

 
 Y aquí la entrevista completa: 


 

lunes, 29 de noviembre de 2021

(277) Justo Gallego, la fe del carbonero y la tragedia de Avianca en Mejorada del Campo
Justo Gallego, la fede del carbonaio e la tragedia di Avianca a Mejorada del Campo

«Per aspera ad astra»
(Séneca)

 «Verás qué recibimiento. Descansa al fin, Justo». Eso decía ayer Monsieur de Sans Foy, escritor y poeta bilbaíno (yo le llamo "nervionés") que se parapeta tras ese seudónimo cuando firma textos, versos o tweets con su característica carga de socarronería, a menudo de acidez, y con la ocurrencia siempre al acecho. Coincidimos en varios aspectos del ser y del saber, no siempre estamos de acuerdo, pero hay que reconocer que cuando Monsieur se pone serio sentencia como los marmolistas de un cementerio: escribe indeleble con cincel y “ad perpetuam rei memoriam”, como decían los paisanos de Cicerón. 

A Sans Foy le contesté que «sobre el recibimiento, no tengo ni la más mínima duda» y añadí un «Justo entre justos. Que DEP», para luego rememorar la primera vez que encontré y entrevisté a Justo Gallego Martínez, ese humilde agricultor visionario que en Mejorada del Campo, afueras de Madrid, dedicó toda su vida adulta a erigir una catedral con medios de fortuna, desechos de todo tipo y procedencia, materiales a menudo casi imposibles. Y lo hizo todo solo; en su aventura encontró más obstáculos que ayudas. 

Ayer Justo Gallego se fue de este mundo a los 96 años, sin ver concluida su catedral. Pero la obra está allí, en Mejorada del Campo. Una imponente estructura de un estilo indefinible, testimonio de un sueño cargado de fe y voluntad tozuda. Si Calderón sostenía que la vida es sueño, Justo Gallego ha demostrado que un sueño puede ser una vida con un objetivo. Conseguirlo es lo de menos porque, aunque no lo admitiera, en su fuero interno Justo sabía que no era tan sencillo. Estaba convencido, sin embargo, de que en el viaje de una vida, el que te has propuesto como no diferible, es más importante cada paso dado en el recorrido que la consecución de la meta

Esa filosofía, impregnada de fe, tozudez, resiliencia y una voluntad indómita, es la que Justo me explicó, directa e indirectamente hace más de cuarenta años. Estuve un día entero persiguiéndolo detrás de la carretilla, agarrándome a peligrosos andamios a los que subía o echándole una mano a amasar cemento con arena. Todo para intentar captar esa "fe del carbonero" que lo animaba y conocer los recursos que su físico, ya algo tocado, les permitían aprovechar y ensamblar ladrillos de segunda mano, hierros retorcidos, chapa procedente de desguaces y hasta viejas ruedas de bicicleta. La lista de los materiales utilizados en esa catedral por Justo es entre impensable, increíble y desconcertante. Ya lo dijeron autoridades y arquitectos cada vez que, ante la enfadada indiferencia del constructor, intentaban ponerle trabas. 

Y sin embargo, inacabada pero majestuosa, increíble pero real, esa catedral está allí, desafiando el skyline de Mejorada y mirando a un cielo al que Justo miró toda su vida. Y hacia arriba, muy arriba, Justo miraba, absorto, en las pocas pausas de su frenética actividad. En mi visita, en mis visitas porque hubo más a lo largo de los años, se detenía solo de vez en cuando unos segundos. Y era en esas pausas cuando, con su habla rápida, a veces atropellada por un sinfín de ideas, me soltaba alguna sentencia. Siempre concluyendo con un “Dios dirá”. La suya no era resignación ante las dificultades, que veía; era la aceptación de que la intención tiene que pervivir al desafío, la voluntad al obstáculo. Era la fe en que lo importante era caminar, caerse y levantarse, pero siempre mirando al frente, al objetivo. 

No quiero alargarme. Este solo es un breve recuerdo al que quiero añadir otro, el de un día, una noche más bien, de tragedia que me llevó años después a volver a ver a Justo para un saludo y poco más. La noche del 26 al 27 de noviembre de 1983 cenaba yo con el colega Annibale Vasile, el desaparecido corresponsal de la RAI, en un restaurante cerca de Mejorada (por cierto, un local que años más tarde sería volado por terroristas). Al postre, un fragoroso estruendo nos levantó de la mesa y poco después, por un azar que los periodistas no desean, pero agradecen cuando lo inevitable ha ocurrido, estábamos los dos no muy lejos de la catedral de Justo, a los pies de una loma contra la cual había chocado un Jumbo de la compañía Avianca en fase de aproximación al aeropuerto de Barajas. Los restos de 181 seres humanos, entre pasajeros y tripulación, mezclados a piezas de todos los tamaños y al contenido de muchos equipajes, estaban esparcidos ante nuestros ojos, a lo largo de cientos de metros. 

Con algunos vecinos y, si bien recuerdo, dos agentes de la policía municipal, fuimos los primeros que contemplamos ese horror. Los servicios de emergencias llegaron pocos minutos después y comenzó una noche terrible, espantosa por como se presentaba ese campo que parecía el del final de una sangrienta batalla. 

Al día siguiente, estando todavía en Mejorada, me acerqué a la catedral en obras para ver si estaba Justo Gallego, saludarle y preguntarle sobre su trabajo. Lo encontré empujando una carretilla llena de escombros recuperados en una demolición. Un saludo, algunas frases e, inevitable, la referencia al desastre aéreo de la noche anterior. Y fue en ese momento cuando Justo soltó, casi como un murmullo: «Aquí no hay luces, pero espero que esa pobre gente anoche se haya ido viendo la silueta de este templo. Que descansen en paz». 

Hoy añado: Tú también, Justo, descansa en paz entre justos y soñadores, cuerdos portadores de sanas locuras. 


* La iglesia inacabada se llamará “La catedral de Justo” y Mensajeros de la Paz, a quienes Gallego la donó, intentará concluir la obra.
** El ayuntamiento de Mejorada del Campo ha decretado tres días de luto por el fallecimiento de su “hijo predilecto” Justo Gallego.





martes, 23 de febrero de 2021

(276) 23 de Febrero de 1981. Apuntes a vuelapluma sobre un fallido golpe de estado, 40 años después.
23 Febbraio 1981. Brevi appunti su un fallito golpe, 40 anni dopo.

Cuarenta años. Se dice pronto después de lo mucho que ha pasado en esta convulsa democracia española. Convulsa, a menudo contradictoria y puntualmente hasta esperpéntica, pero democracia. Digan lo que digan los revolucionarios de turno desde los dos extremos de un espectro político y social que parece haber aprendido poco de la propia Historia. 

Ya se ha dicho casi todo, y todo lo que se pueda “revelar” o añadir sobre esos días no cambiará lo sustancial, que viví en primera línea, con el privilegio de la profesión y de los muchos contactos, y que tuve que narrar y analizar en cada momento y circunstancia. Recuerdo todo lo esencial y muchos detalles. Tuve hasta el privilegio de ser uno de los primeros tres periodistas que compartió y comentó los acontecimientos pocos después con el rey Juan Carlos I y su familia. Casi dos horas de conversación de los que guardo memoria y me reservo algo de desmemoria. 

                                        Encuentro con el Rey Juan Carlos y familia real tres días después del golpe.

Aquí no voy a analizar o a disertar de forma grandilocuente con la sabiduría del después. Sólo quiero dejar fijados tres aspectos, o por lo menos como yo los he visto y los veo. El primero es que el papel del rey en ese momento fue fundamental, fuera o no el de Tejero uno de varios posibles golpes en marcha y el que se precipitó por las esperpénticas características y temperamento del entonces teniente coronel de la Guardia Civil. 

La segunda consideración es que creo firmemente que, por lo menos en algunas décadas sucesivas, ese alocado y peligroso ataque a los cimientos de la todavía joven democracia española constituyó una suerte de vacuna. Mirando hacia atrás me reconfirmo en esa que fue ya una impresión-vaticinio que dejé escrita no mucho después de ese mes de febrero. 

Y por último, pero sólo en estas simplificaciones de unos apuntes a vuelapluma, porque muchísimas más podrían ser las consideraciones, la triste constatación de algo que me temía. Algo que ya había comenzado a aprender en mis primeros años de España: la prevalencia de la enemistad sobre la rivalidad, la dificultad en el reconocimiento y respeto de la discrepancia, el cultivo familiar y social, no total pero muy extendido, de la memoria como arma permanentemente cargada y lista para disparar a los de la acera de enfrente. En eso poco se diferencia los dos bandos.

Esta última constatación, que es de ayer como de hoy mismo, junta con las superficialidad y la visceralidad triunfantes sobre el sosiego y la reflexión constructiva, son las que limitan o impiden diálogos y pactos que el resto de Europa conoce, con sus altibajos pero también con sus realizaciones, desde hace muchas décadas. 

Y no me entretengo sobre la facilidad con que esta sociedad abraza cualquier causa, cualquier personaje, cualquier salida de tono en cualquier sentido, con la simple finalidad de “apuntarse al bombardeo o al festorro”. ”La exageración al poder”, las ganas de juerga, de pelea y de carpe diem a toda costa son una característica constante en amplios sectores de esta sociedad que adora y exalta la superficialidad. 

Ahora bien, en los momentos de calma la simpatía es general y contagiosa. Pero las ascuas siguen vivas debajo de las cenizas. 

No reniego, todo lo contrario. Hago tesoro de lo que significó, como revulsivo, ese 23 de febrero de 1981, con un asalto al parlamento que hizo exclamar en una redacción atónita del norte de Europa: “¿Qué hace un torero en el parlamento de Madrid?”. Lo que me pregunto es si de verdad ha calado hondo en la sociedad española al punto de poder afirmar – mutatis mutandis – que las ganas de volver a las andadas se están diluyendo o siguen buceando. Y de los jóvenes que ignoran (encuestas recientes son demoledoras) poco se puede decir salvo mirar, con estupor y rabia, al empeño que han puesto – todos – en deseducar a unas cuantas generación con presente y pasado remoto obsesivo, pero desconocedoras de su Historia más reciente. 

Lástima.

martes, 7 de julio de 2020

(275) Coronavirus, Covid-19
¡Ojo y pocas bromas!
Coronavirus, Covid-19
Occhio e pochi scherzi

"La prudencia tiene un solo ojo, la retrospectiva tiene muchos".
Johann Wolfgang von Goethe



Superados los días más críticos, y dramáticos, del gran azote de la pandemia, superadas todas las fases del confinamiento, se observa cierta sensación de "peligro superado" y de relajamiento y ligereza, cuando no de irresponsabilidad, en muchos comportamientos. Sí, se trata de minorías, pero de minorías numerosas y difusas geográficamente. Lo suficiente para provocar difusión y rebrotes. Y algunos de estos están obligando a efecturar unas previsibles marchas atrás.

El coronavirus sigue entre nosotros y seguirá siendo una amenaza hasta que no se consiga una vacuna segura y con cierta duración.

Mientras tanto, nada ha cambiado. Cada uno de nosotros es un posible transportador, difusor y multiplicador del contagio, además de ser un posible receptor. Por tanto, siguen vigentes todas las medidas más elementales de precaución, entre ellas las tres muchas veces repetidas y no siempre observadas:
- lavado frecuente de manos; 
- distancia social mínima de un metro y medio; 
- no tocarse la cara... y la mascarilla facial.

Tenemos que ser conscientes. El descuido de uno lo pueden pagar muchos. Hasta con la vida. 


 





miércoles, 27 de mayo de 2020

(274) Coronavirus, Covid-19
A PESAR DE ELLOS,
SEGURO QUE SALDREMOS
Pero cómo y cuándo depende de nosotros

Coronavirus, Covid-19
MALGRADO LORO,
SICURO CHE NE USCIREMO
Ma come e quando dipende da noi


"El optimista cree, el realista sabe, el pesimista sabe demasiado".
Sandro Montalto, escritor, poeta y musicólogo de Biella, Piemonte, Italia.



 
 ¡SEGURO QUE SALDREMOS! 
61 segundos de responsabilidad y esperanza en imágenes
 Han colaborado los sanitarios y amigos 
Y este autor ha sido el Culpable



Claro que sí. De esta pandemia del coronavirus / covid-19, como ha ocurrido en todas las crisis de la Historia de la Humanidad, seguro que saldremos. Y si no estaré para verlo, seguro que saldrán Ustedes y así la inmensa mayoría.

Ya hemos vividos unos meses en varias fases del confinamiento. Ahora tenemos que prepararnos a cambios radicales en nuestros comportamientos, en nuestra manera de vivir. Poco será como antes, si no queremos pagar ulteriores precios a un virus muy agresivo. Y llegados a este punto, ya podemos reflexionar seriamente en el coste de lo que ha ocurrido y sigue ocurriendo: en vidas, en sufrimientos, en secuelas físicas y psicológicas, en enormes daños a la economía y en la
inexorable marginación de relevantes capas de nuestras sociedades.

Nada será como hace unos meses. Tendremos que "resetear" y reprogramar muchos chips en nuestras neuronas y sinapsis. Ahora y en el futuro es y será responsabilidad de todos y de cada uno ser prudentes, precavidos, y mantener los comportamientos correctos recién aprendidos. Por un legítimo espíritu de conservación y por el debido respeto de la salud y de la vida de los demás.

En el periodo más agudo de la primera ola de esta pandemia (digo primera porque me temo que los rebrotes serán inevitables, más allá de su dimensión y agresividad) he tenido ocasión de ver directamente, desde dentro, como se sufría y se moría, como se sufría y se conseguía vencer a la señora de la guadaña. Se lo debo a mi necesidad innata de constatar sin limitarme a que me lo cuenten. Se lo debo, no lo niego, a décadas de “infiltrado” en el mundo de la sanidad, mi segunda vocación en la que he hecho unos cuantos pinitos en dos continentes. Y se lo debo a amigos profesionales, hombres y mujeres que han salvado vidas y han llorado cuando no han podido hacer milagros, a pesar de hacer ellos auténticos milagros ante la frecuente carencia de medios.

He visto sufrir y morir entrando (bien protegido) en UCI de varios centros hospitalarios. En otros me he asomado a las UCI como a las Urgencias, he deambulado por muchos pasillos abarrotados de pacientes que no cabían en las habitaciones y con a su alrededor el frenesí del vaivén de médicos, enfermeras, técnicos, camilleros, señoras de la limpieza y más operadores que conseguían lo que hasta semanas antes parecía inviable: la colaboración directa, codo con codo, de especialidades muy dispares dispuestas a superar sus recelos y límites e improvisarse lo que fuese necesario, aceptando indicaciones de los más expertos en el cometido de cada situación y momento.

He visto la genialidad y la inventiva. He visto experimentar con la colaboración de muchos dentro y fuera de la sanidad. Desde las mascarillas de buceo a las pantallas protectoras impresas en 3D; desde la conexión para compartir un respirador entre dos pacientes, cuando los respiradores eran tan raros como los diamantes en bruto, hasta el aparentemente banal cachivache que sin embargo, en ese momento, solucionaba un problema puntual.

Muchos se han volcado. Muchísimos
y sería muy largo e injusto por las posibles omisiones intentar un listado – han contribuido, con generosidad, profesionalidad e ingenio, a hacer viable una tarea titánica. Ha ocurrido en España como en Italia, en Francia como en Portugal; en todos los países. Pero esta tragedia, la de aquí, España, la he visto con mis ojos y muy de cerca.

Aquí tendría que mencionar el reverso de la medalla. Pero no. A los terraplanistas, conspiranoicos, negacionistas, destructivos, y sobre todo insolidarios por irresponsables, ni agua. Sabemos que están y estarán. Pero saldremos de esta, a pesar de ellos.

Tampoco me entretengo en los responsables políticos de cualquier nivel que no quisieron ver lo que muchísimos veíamos. Me refiero a los que por irresponsabilidad y conveniencia no quisieron escuchar varias alertas internacionales, no quisieron tomar nota del infierno de un país que, al lado, ardía con millones de sus ciudadanos ya confinados. A todos los juzgará la Historia y se ocuparán de ellos su conciencia, si la tienen, y la justicia ordinaria, si consigue alcanzarlos.

Me quedan en el tintero los “especialistas”. Esos que contra toda constatación y contra toda alerta siguieron con la cantinela de “una gripe más”, “aquí tendremos algunos casos”, “no habrá propagación” y otras muchas lindezas que probablemente, con las no-decisiones de los inquilinos del anterior párrafo, vayan Uds. a saber cuántas vidas han truncado, cuántos sufrimientos han provocado, cuántos multiplicadores del drama han activado. También los remito a la Historia, a la conciencia y a la justicia.

Y, ¿qué se puede decir del variopinto mundo de los medios de comunicación, de mis colegas periodistas? Como siempre ocurre, generalizar es profundamente injusto. Hemos visto, escuchado y leído a serios informadores que han intentado ofrecer claridad en un maremágnum de noticias y datos muy contradictorios y a menudo sesgados. Muchos. Pero también muchísimos jugando claramente  al "totum revolutum" o alineados en la defensa de la prebenda y de la ideología por encima de verdades y responsabilidades. Con la falsificación, con la fragmentación, sobre todo con la omisión a menudo escandalosamente evidente de partes incómodas de los acontecimientos. ¡Allá ellos y ellas! 

Sobre la ciudadanía no añado más. Somos todos y hay de todo como en todo lugar, sociedad y época. Cada uno con su propia conciencia y responsabilidad. O irresponsabilidad. Poco importan las fases, las actividades reactivadas o no, el margen de libertad en los movimientos y las distancias que se pueden recorrer. Hasta una vacuna, y que la mayoría la acepte, mi seguridad reside en tu COMPORTAMIENTO. La tuya en el mío.

Pero al final, y a pesar de un panorama que a primera vista induce al pesimismo, me reafirmo. Temprano o más tarde, estoy más que seguro de que saldremos también de esta. 
Lo deseo y lo creo, aunque el precio será alto. Muy alto.






miércoles, 18 de marzo de 2020

(273) CORONAVIRUS COVID-19
Lo esencial y algo más










Respuestas a muchas de sus dudas y preguntas
No esperen nada que ya no se haya escrito, dicho, visto o leído. Esta, que se dirige al ciudadano medio en estos días recluido en su casa, es una somera pero seria recopilación de las principales preguntas y respuestas alrededor de esta pandemia. La que entre el invierno 2019 y la primavera de 2020 está cambiando la vida de gran parte de la población del mundo, amenazando nuestra salud y nuestras vidas y alterando seriamente el día a día que antes conocíamos.
Espero poder ser útil al lector. Y una recomendación: con alarmismo y pánico se va hacia el desastre, todo se complica y se agrava. Con rigor, serenidad y esperanza, todo se supera. Saldremos de esta aunque todos perdamos algo y muchos hasta la vida de sus seres cercanos y queridos.


SARS-CoV-2 virus, llamado también nuevo coronavirus,
causante de la enfermedad Covid-19

1. ¿Qué es en realidad un Coronavirus?
Se trata de un miembro de una familia numerosa de virus bien conocidos por ser causa de enfermedades leve y graves: desde un banal resfriado a patologías más serias como el Síndrome respiratorio medioriental (MERS) y el Síndrome respiratorio agudo grave (SARS).
Los Coronavirus se e comenzaron a conocer a mediados de los años '60 y conocemos su capacidad de contagiar el ser humano y algunos pájaros y mamíferos). Las células diana primarias (las células a las que afecta el virus) son las epiteliales del tracto respiratorio y gastrointestinal.
Hasta ahora son 7 los Coronavirus que han demostrado poder infectar al ser humano:
•    Coronavirus humanos comunes: HCoV-OC43 e HCoV-HKU1 (Betacoronavirus) y HCoV-229E y HCoV-NL63 (Alphacoronavirus), que pueden producir comunes resfriados pero también serias infecciones del tracto respiratorio inferior.
•    más Coronavirus humanos (Betacoronavirus): SARS-CoV, MERS-CoV e 2019-nCoV (ahora llamado SARS-CoV-2). 

2. ¿Qué es un nuevo Coronavirus?
Un nuovo Coronavirus (nCoV) es una nueva cepa de coronavirus que no había sido nunca identificada en seres humanos. Llegando a la actualidad, se señaIa que el SARS-CoV-2 (anteriormente llamado 2019-nCoV) nunca se detectó antes de aparecer en  Wuhan, China, en diciembre de 2019. 

3. ¿Qué es el SARS-Cov-2?
El virus contra el cual estamos dando batalla, más bien guerra, en este periodo crítico y que ha provocado la pandemia declarada por la OMS, se ha denominado "Síndrome respiratorio agudo grave coronavirus 2" (SARS-CoV-2). Así lo definió el International Committee on Taxonomy of Viruses (ICTV) que tiene a su cargo la designación y denominación de los virus (especie, género, familia, etc.). Según su grupo de científicos expertos, este nuevo coronavirus es “hermano” del que provocó en su día la Sars (SARS-CoVs). Por este motivo se le ha dado el nombre de SARS-CoV-2.

4. Y entonces ¿qué es el COVID-19?
La enfermedad provocada por el nuevo Coronavirus tiene su nombre: “COVID-19” ("CO" viene de corona, "VI" es virus, "D" disease (patología) y "19" es el 2019, año en el que se descubrió). Así lo anunció, en rueda de prensa, el 11 de febrero de 2020, el Director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus. 

5. Entonces, ¿el nuevo Coronavirus es el mismo que provoca la SARS?
Es de la misma familia, pero no es el mismo virus. Este último Coronavirus, responsable de la enfermedad respiratoria cuyo nombre se repite mucho en este periodo - COVID-19 – tiene una fuerte relación con el SARS-CoV y cae genéticamente en el subgénero Betacoronavirus Sarbecovirus. 


6. ¿Cómo sospechar que se tiene COVID-19?
La respuesta está en manos de médicos y análisis. Pero hablemos de síntomas más frecuentes. Son fiebre (+ 37º5), cansancio y tos seca. En algunos enfermos pueden hormigueo y dolores musculares, congestión nasal, goteo de la nariz (se puede confundir con el de una congestión), molestias de la garganta y hasta diarrea. Se comienza con síntomas leves que se pueden mantener o aumentar lentamente en número e intensidad. En casos más serios, la infección puede derivar en neumonía, síndrome respiratorio agudo grave, insuficiencia renal y, en casos extremos, puede llevar a la muerte. 

7. Entonces este virus es siempre peligroso.
No necesariamente. Algunos se contagian y no se dan cuenta porque no presentan síntomas.  O son síntomas ligeros, sobre todo en niños y adultos jóvenes, y en su fase inicial  progresan con lentitud. Según datos de lo que está ocurriendo, podemos decir que 1 de cada 5 personas que tiene COVID-19 enferma  gravemente y se manifiesta la dificultad respiratoria, lo que lleva al ingreso en hospital.
8. Hablemos de las personas que más se arriesgan a una evolución grave.
Son los ancianos y quienes tienen enfermedades previas y más si varias simultáneas. Hablamos de hipertensos, diabéticos, con patologías cardiacas y naturalmente los inmunodeprimidos, trasplantados y más. Es evidente que con estas patologías es riesgo de enfermar en forma grave es mayor. 

8. ¿Cómo se comportan las personas que presentan más riesgo?
Las recomendaciones principales son: no salir del domicilio salvo en caso de extrema necesidad, no recibir visitas, evitar cercanía con otras personas y mantener una estricta higiene como lavarse bien las manos con jabón o geles alcohólicos y con frecuencia. 

9. ¿Cuánto dura el periodo di incubación?
Es el tiempo entre contagio y primeros síntomas de la enfermedad.  La experiencia actual lo hace estimar en un periodo entre 2 y 11 días llegando a 14 días o poco más.  

10. ¿Cómo se transmite el nuevo Coronavirus entre personas?
Es un virus respiratorio y por tanto su vía de transmisión es por contacto o cercanía con una persona enferma. Los agentes transmisores son esas gotitas que se difunden sobre todo respirando o tosiendo. Estas las vías:
•  la saliva, tosiendo y estornudando   
•   contactos directos personales
• a través de manos, tocando con manos contaminadas (no lavadas), boca, ojos, nariz
•  menos frecuente, puede haber contagio a través de las heces. 
•  a través del contacto con superficies infectadas. Se estima que el virus puede qiedarse allí activo unas horas. Por eso, desinfección de superficies que luego tocamos. 
No es tajante, pero altamente infrecuente que las enfermedades respiratorias se contagien con alimentos. Pero estos siempre hay que manipularlos extremando la higiene y procurando que no haya contacto entre alimento crudos y cocidos..
Dicho esto, hay que aclarar que todavía se estudia si hay otras vías de contaminación por virus. 

11. ¿Puede una persona con COVID-19 contagiar a otro?
La OMS y las evidencias indican que la vía prevalente es el contacto o cercanía con persona que presenta síntomas. Pero no se excluye en casos raros que alguien todavía sin síntomas, en la fase inicial, pueda transmitir el coronavirus. 


12. ¿Alguna recomendación más para evitar el contagio o contagiar?
Sí, algunas. No estornudar sin protección, por ejemplo en un pañuelo o haciéndolo protegiendo boca y nariz con el codo y mirando hacia el lado opuesto al de otras personas. Tirar los pañuelos a la papelera o cubo, preferiblemente cerrado y con dentro una bolsa de plástico o papel. Y lavar bien inmediatamente las manos con solución alcohólica o jabón.

13. ¿El nuevo Coronavirus sobrevive en diferentes superficies? 
Primeras evidencias indican que el virus puede sobrevivir no más de algunas horas. Por eso es prudente desinfectar superficies con desinfectantes  alcohólicos i lejía rebajada. Esto vale para una mesa o una bandeja de plástico como para el teléfono móvil, auriculares, etc. 

14. Y mi mascota... ¿me puede contagiar?
Si bien el virus ha saltado de ciertos animales al hombre, nada hasta hoy lleva a la evidencia científica que un común animal de compañía como perro o gato puedan enfermar y luego transmitir el virus. Pero es recomendable lavarse las manos después de jugar con la mascota y antes de lavarse no tocarse ojos, nariz y boca.

Atención especial a las mascotas que salen al exterior. A la vuelta, limpieza. Extremar la precaución con gatos que entran y salen de casa ya que pueden restregarse o ser acariciados por alguien que tenga el virus en las manos.

15. ¿Hay vacuna para este nuevo Coronavirus?
Hasta ahora, no porque es una nueva enfermedad. La investigación corre en todo el mundo. Se prevé que se pueda llegar a una vacuna en un periodo entre 12 y 18 meses.


16. Hay informaciones confusas sobre las mascarillas. ¿Qué hacer?
La OMS recomienda que la lleve (modelo homologado de alta protección) quien sospecha tener el virus y presente síntomas como tos o estornudos. También quien cuida a personas enfermas o que se sospecha que están contagiadas por el nuevo Coronavirus. Atención: la mascarilla tiene que cubrir bien boca y nariz, adaptándose al contorno de esta. La OMS recomienda que la lleve (modelo homologado de alta protección) quien sospecha tener el virus y presente síntomas como tos o estornudos. También quien cuida a personas enfermas o que se sospecha estén contagiadas por el nuevo Coronavirus. Atención: la mascarilla tiene que cubrir bien boca y nariz, adaptándose al contorno de esta. Y atención a la variedad. Hay mascarillas con diferentes funciones: protección del enfermo y protección del entorno de contactos. Mejor asesorarse en cada situación cuando se tenga contacto con personal de la sanidad. No compren ni usen a ciegas.


17. ¿Algo más?
Información ya  hay para llenar la antigua biblioteca de Alejandría. Y la que vendrá será más copiosa. Pero también hay confusión, saturación, sopa de bulos, noticias fragmentarias, incompletas y contradictorias y buena dosis de alarmismo. Con le expuesto, el lector tiene lo esencial y algo más. Por favor, lea con atención pero también con cierta distancia emotiva. Sin alarmarse. Vivimos y viviremos con virus y a este también le ganaremos el pulso.
   

(Elaborado y adaptado con información de fuentes científicas y sanitarias oficiales y sobre todo con la aportación de la “Direzione generale della Prevenzione sanitaria” y del “Dipartimento della Protezione Civile” del gobierno de Italia) 

* Disculpen eventuales gazapos.





martes, 25 de febrero de 2020

(272) Traqueteos nostálgicos
Sferragliamenti nostalgici


«El furor por los ferrocarriles es tan grande que muchos 
se subirán a cualquier lugar donde no se pague».
George Stephenson


«He viajado mucho en trenes. Los de carbón y vapor, luego los diésel y al final los eléctricos de todo tipo.   

En rutas nacionales e internacionales - desde la India a Alemania, desde Portugal a Argelia - porque cuando ha sido posible y con tiempo, he elegido el tren...».


Bueno... Mejor pasen a las imágenes. Sin pretensiones, sólo es un breve aunque farragoso montaje con píldoras de añoranzas. 
¡Buen viaje!






 

martes, 21 de enero de 2020

(271) Fitness y lugares comunes. Cena e intensa conversación con Paula Barbosa.
Fitness e luoghi comuni. Cena e intensa conversazione con Paula Barbosa.



«Barba non facit philosophum»
(Plutarco, Diso. conviv. 7, 6, 3).




Llevaba tiempo sin frecuentar estas páginas. Siempre he sido irregular y he aparecido aquí casi como un Guadiana, porque las he utilizado para relatar y comentar curiosidades, reflexiones, experiencias y más. Sobre todo lo que no suele acabar en los medios tradicionales y al que tengo que dar una salida alternativa si me interesa y me apetece comunicarlo. 

Pues hoy retomo el contacto para un breve apunte de esos que me gusta dejar escritos porque, como se suele decir, rectificar es de sabios. Rectificar o aclarar algo que estaba en mi caótico cajón de sastre de la cosas no profundizadas. Y hoy la cosa va de fitness, una disciplina que me es ajena tanto como lo es la abismal distancia entre mis características estructurales y morfológicas y las de quienes, con mucho tesón y sacrificio, esculpen y tonifican cada centímetro de su cuerpo. Por la vía sana y honesta, sin "ayudas" ilícitas ni trampas de las muchas disponibles y de una variada como peligrosa
naturaleza. 

A diferencia del culturismo, una disciplina que privilegia el volumen hasta dimensiones discutibles, el fitness apunta al máximo equilibrio entre el tamaño, el peso, la estética y la funcionalidad del cuerpo. Y cuando se practica con "grano salis" – y sigo con el latín – se puede decir que es una forma armónica de tener como objetivo "mens sana in corpore sano".
Repito: cuando se practica de manera inteligente y responsable. Y es de esto, además de muchos más argumentos, que he tenido el placer de disertar varias horas con Paula Barbosa, "número dos" internacional en su disciplina. Una mujer que se ha revelado rigurosa, con ideas y objetivos claros, muy disciplinada y con un gran sentido de la responsabilidad aderezado por un amplio sentido común en muchas más materias.

«Ivo es un gran apoyo. Él pone la calma y los consejos», «Mi objetivo es estar satisfecha de lo que hago y si es posible que se me reconozca». No comprende y se rebela «a las injusticias, a los favoritismos, a los logros conseguidos por intereses o con artimañas». «Hay que perdonar, aunque cueste. No me han tratado bien, pero ni guardo rencor ni busco revancha». Es este un pequeño abanico de muchas de las afirmaciones de Paula que han aderezado una noche muy intensa (con un sabroso bacalhau à brás, por supuesto) en un marco al que vuelvo en cuanto pueda: la ribera del Douro, en Porto, la ciudad de Paula y el lugar donde están las grandes bodegas y los muelles desde donde zarpaban los barcos con el apreciado néctar. 

Ivo es Ivo Sousa, diseñador 3D en el sector sanitario, pero sobre todo marido, entrenador, consejero, amigo y consuelo de Paula, con quien se casó hace años en una pequeña iglesia con sólo una decena de invitados porque, explica Paula, «queríamos lo esencial, lo que de verdad tenía un significado, nada de apariencias». Y subraya Ivo: «Fue un día muy importante para nosotros». Asiste y participa a la cena y a la conversación, sobre todo porque él la ha propiciado, el amigo Alfonso Morán, médico de emergencias, asesor sanitario en el mundo del fitness y mi compañero de décadas en muchas aventuras de todo tipo, desde las sanitarias a las de "mi" desierto con "mis" nómadas.

No voy a detallar mucho más un encuentro y una larga y sabrosa cena que ha mantenido una notable intensidad de las conversaciones. Algunas frases de Paula que he citado antes son muy reveladoras de lo que piensa y de como actúa. Que es lo que tenía que reflejar junto a mi reconsideración de un mundo que desconocía. Claro, se trata de una persona, pero el solo hecho de que haya cabida para una personalidad así significa que la visión preconcebida, desde la ignorancia, era errónea y de eso quiero dejar constancia. 

He tenido el gran placer de escuchar, aprender, debatir, profundizar. Y me he encontrado con una joven deportista, y un matrimonio que es equipo, con muchos principios y valores firmes, además de la dura disciplina que Paula sigue a rajatabla. Cenando, he sentido la necesidad de disculparme más de una vez viéndo a Paula pasar de la mayoría de las viandas. Y me ha confesado que le cuesta observar y ayunar mientras comemos. Pero «no puedo alterar ni mi dieta ni mi calendario. Los objetivos necesitan esfuerzos. Si quieres conseguir algo te lo tienes que trabajar seriamente, no puedes claudicar ni hacerte concesiones que luego pagarías. Sería engañarte a ti misma y al final se verían las consecuencias». 

Un placer haberos conocido, Paula e Ivo.